Antes del coleo y del joropo, antes de las marcas y los corrales, el llano tuvo una faena que lo definió: la vaquería. Reunir el ganado cimarrón, contarlo y repartirlo a campo abierto fue la escuela donde el llanero se hizo jinete, vaquero y hombre de palabra.
¿Qué es la vaquería?
La vaquería es la faena de arrear y reunir el ganado que pasta suelto en la sabana para contarlo, marcarlo y apartar lo que corresponde a cada hato. No es un simple rodeo: es un trabajo colectivo, duro y paciente, donde decenas de jinetes se coordinan sin radio ni reloj, guiándose solo por el grito, la seña y el conocimiento del terreno.
La faena, paso a paso
- Se planifica la ruta: los vaqueros conocen los caños, las matas y los pasos por donde se mueve el ganado.
- Se arrea en punta y por los lados: cada jinete tiene su puesto y no lo abandona.
- Se reúne el hato en un punto de aparta, con calma para no desmadrarlo.
- Se cuenta, se marca y se reparte lo de cada dueño, con testigos y palabra empeñada.
La vaquería forjó el oficio del llanero: ahí se aprendió que el ganado no se domina a gritos y que la palabra vale más que cualquier papel. No seguimos modas, las marcamos. Lleva contigo ese espíritu: explora la colección de gorras y chaquetas The Ranch, hecha para quienes viven el campo de verdad.
