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Campo

Pastoreo racional en sequía: la franja diaria que no deja pelar el potrero

Hato de vacas pastando en un potrero cercado de la pradera

Cuando el pasto deja de crecer, el error más común es soltar el hato en el potrero grande "para que coma lo que encuentre". Eso es exactamente lo que agota la reserva: el animal escoge lo mejor, pisa lo demás y el rebrote se queda sin hoja para volver. El pastoreo racional en sequía no se relaja, se aprieta: menos área por día, ocupación más corta y descanso más largo.

La franja diaria: el potrero se sirve por porciones

En lugar de un potrero entero, se le asigna al hato una franja: el área que alcanza a comer en un día, delimitada con cerca eléctrica o con una línea de alambre y estacas. Al día siguiente se corre la franja y se pone la cerca trasera, para que el animal no vuelva sobre el rebrote. Ese solo gesto —pasar de potrero abierto a franja diaria— es el que más pasto conserva por menos plata.

Cómo calcular la franja, con números

El pastoreo racional en sequía es la versión más exigente del oficio: menos margen, más lectura del potrero y decisiones tomadas con números, no con el deseo de que llueva. No seguimos modas, las marcamos. Si administras tu pastura así, con el criterio de quien trabaja la tierra todos los días, explora la colección de gorras y chaquetas The Ranch: prendas hechas para quienes sostienen el campo a punta de oficio.

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