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Campo

La parranda llanera: el fogón, la copla y la tradición que no se duerme

Hay fiestas que se montan con telón y programa, y hay parrandas que simplemente ocurren. La parranda llanera es de las segundas: no necesita escenario, porque su escenario es el fogón, la hamaca y el patio de tierra donde el llano se junta a celebrar sin pedir permiso.

El fogón manda: carne a la llanera y café cerrero

En la parranda todo gira alrededor del fogón. La carne asada a la llanera —la mamona— se come con las manos, el café cerrero se toma sin afán y el guarapo corre de mano en mano. La comida no es un anexo de la fiesta: es su centro, y quien llega tarde se queda sin su parte.

Arpa, cuatro y coplas hasta que aclare

La parranda llanera es la prueba de que la tradición se celebra como se vive: de frente, sin protocolo y hasta que el cuerpo aguante. No seguimos modas, las marcamos. Si el llano te corre por dentro, explora la colección de gorras y chaquetas The Ranch y llévalo puesto en la próxima parranda.

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