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Campo

Calidad del agua para el ganado en sequía: la prueba que casi nadie hace

Bebedero abastecido con bombeo solar para el ganado en plena sequía

En sequía todo el mundo cuenta litros y nadie mide calidad. Y una vaca que tiene agua delante pero no la quiere beber está tan sedienta como la que no la tiene. El agua cargada de sales, con lama, con hierro o con una nata verde de algas baja el consumo, frena la digestión y en el peor caso mata. Hay un detalle que se olvida casi siempre: cuando el nivel de la represa baja, el agua no solo escasea, se concentra. Si se evapora la mitad del volumen, la salinidad de lo que queda prácticamente se duplica, y la fuente que en invierno era buena se vuelve un problema justo en el mes más apretado.

Qué se mide y qué significan los números

Cómo corregirla sin hacer obra nueva

El agua del hato se juzga por lo que el animal bebe, no por lo que se ve en el balde. Medirla una vez al año y revisarla cada semana es la diferencia entre tener agua y tener agua que sirve. No seguimos modas, las marcamos. Si administras tu rancho con esa rigurosidad, explora la colección de gorras y chaquetas The Ranch, hecha para quienes no dejan nada librado al azar.

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