El llanero no consulta el almanaque: consulta el cielo y la sabana. El año del hato se divide en dos tiempos que mandan sobre todo lo demás —el verano y el invierno— y quien no los lee a tiempo pierde animales, pastura y trabajo.
Verano e invierno: los dos tiempos que mandan
En verano los caños se secan, la pastura se pone dura y todo el trabajo gira en torno al agua. En invierno la sabana se inunda, las distancias cambian y hay que subir el ganado a las partes altas antes de que lleguen las crecientes. Un tiempo castiga por falta y el otro por exceso: el llanero que aguanta es el que se prepara para ambos.
Cómo se prepara el rancho
- Reservar pasto en los potreros altos para que el ganado no se amontone en invierno.
- Reparar cercas y pasos antes de la entrada de aguas, no después.
- Contar el hato y anotar los movimientos: en invierno se pierde ganado fácil.
- Guardar sal y suplemento para los días en que la pastura no rinde.
El que trabaja con el llano, no contra él, es el que dura. Ese respeto por los ciclos de la tierra es el mismo con que hacemos las cosas en The Ranch. No seguimos modas, las marcamos. Descubre la colección de gorras y chaquetas para quienes leen el campo como un libro abierto.
