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Campo

El apero llanero: la silla, la cincha y el oficio de ensillar bien

Entre el jinete y el caballo no hay nada más importante que el apero. Una silla mal puesta o una cincha floja no son un detalle: son una caída esperando el peor momento. El llanero que se respeta conoce su apero pieza por pieza y lo revisa antes de cada salida.

Las piezas que sostienen al jinete

Ensillar bien no es amarrar: es asentar

Se empieza por el sudadero limpio y bien extendido, sin arrugas que lastimen el lomo. La silla se asienta en el centro, ni muy atrás ni muy adelante, y la cincha se ajusta pareja, sin apretar de más ni dejar flojo. Antes de montar, se vuelve a templar: el caballo infla el vientre al cinchar y afloja después.

El apero bien cuidado y bien puesto es la firma del jinete serio: el caballo no se lastima y el jinete vuelve entero. No seguimos modas, las marcamos. Si el oficio es lo tuyo, explora la colección de gorras y chaquetas The Ranch, hecha para quienes ensillan todos los días.

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