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Campo

Alimentar al caballo de trabajo: la ración que sostiene la faena

El caballo de trabajo es un atleta que se entrega todos los días, y su rendimiento no se decide solo en la monta: se decide en el comedero. Alimentarlo bien es la diferencia entre un animal que aguanta la jornada y uno que se apaga a mitad de camino.

El forraje primero, el grano después

El pasto y el heno son la base; el grano es el complemento, no al revés. Un caballo se alimenta de forraje de calidad a diario, y solo se le suma concentrado según el trabajo que hace. Meterle grano de más a un caballo que no lo quema es pedir cólicos y patas calientes.

Agua, sal y lo que nunca debe faltar

El caballo que rinde es el que se cuida cuando nadie lo ve. Ese principio de constancia es el que vestimos. No seguimos modas, las marcamos. Descubre la colección de gorras y chaquetas The Ranch, hecha para quienes cuidan al que los lleva.

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