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Campo

El alambrado y las cercas: el oficio que sostiene el rancho

Ningún hato se sostiene sobre una cerca floja. Antes de hablar de marcas, coleo o caballos, hay un oficio callado que separa al rancho serio del potrero improvisado: el alambrado. Es la línea que guarda lo tuyo, ordena la pastura y le pone orden a lo que el ganado, solo, desordenaría.

La cerca es la primera defensa del hato

Un animal que se sale no es un descuido: es una cerca que avisó y nadie escuchó. La cerca contiene, pero también protege: evita que el ganado caiga a un caño, que se cruce a la carretera o que se pierda en el monte. Por eso el buen vaquero la recorre a diario, palo a palo, antes de que el hueco se vuelva fuga.

Cercar bien es leer el terreno, no clavar postes

La cerca bien hecha es como el trabajo bien hecho: no se ve, se nota. Sostiene el rancho en silencio, todos los días, y nadie la aplaude hasta que falta. No seguimos modas, las marcamos. Si haces el trabajo de todos los días con esa constancia, explora la colección de gorras y chaquetas The Ranch, hecha para quienes sostienen el rancho sin pedir permiso.

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